Todos conocemos esa sensación de que las mariposas dejan de revolotear en el estómago y de pronto sentimos que nos tiramos desde el séptimo cielo en caída libre y sin paracaídas al vacío. Sean cuales sean los motivos, una separación es siempre lo peor que existe en el mundo. Penas de amor, dolores de corazón y miedos pueden hacer nuestras vidas muy pesadas. Pero después del periodo de “lloro-cada-día-y-estoy-depresiva”, poco a poco uno vuelve a la realidad. Y un día nos encontramos por casualidad con nuestro ex y