Según la creencia medieval, el cuerpo humano se componía de cuatro humores, que no eran otra cosa que fluidos corporales. Para disfrutar de salud y belleza se debía mantener el equilibrio entre los mismos. Este número de cuatro coincide con los cuatro elementos básicos de la naturaleza (tierra, agua, aire y fuego), con las cuatro estaciones del año y con los cuatro principios elementales (frío, caliente, húmedo y seco). Como vamos a ver, todo estaba relacionado.